Huellas de animal

Cuando se recorre un campo de golf las evidencias de existencia de vida animal son muy evidentes. Seguro que usted ha visto madrigueras, destrozos producidos por algún jabalí al que le ha dado por retozar en la calle de su hoyo favorito o las pequeñas marcas, no más grandes que los tacos del zapato, que ocasiona el corretear por el green de las traviesas ardillas. Lo que no imaginé nunca era encontrarme con el zarpazo de un oso en el green. Y menos en un Club como El Prat.

Pues sí, ayer mismo, en plena disputa de la jornada final del Peugeot Loewe Tour RCG El Prat, un plantígrado erguido sobre sus patas traseras, se paseó por el bello recorrido barcelonés y herido por su propia inutilidad se dedicó a dar zarpazos sobre el green del hoyo 1, impidiendo que quien viniera detrás pudiese jugar con las necesarias condiciones. Algo muy habitual en el reino animal para impedir que otros sobrevivan.

Lo que deberían estudiar los zoólogos es este nuevo comportamiento que lleva al animal a destrozar su propia casa. Por que el bicho, señores, nació en una privilegiada cueva que le permite ser socio del exclusivo Club que ayer se dedicó a destrozar haciendo luego gala de su cobardía acusando a su propio hermano.Pero esto no es nuevo. Hasta la fecha habíamos asistido a todo tipo de muestras de salvajísmo: lanzamiento de palos al bosque tras un mal golpe en la calle, apaleamiento de la bolsa por un putt fallado y drives que se estrellan contra el cartel que indica las distancias desde el tee, entre otras barbaridades. Pero la de ayer supera todo lo conocido.

Afortunadamente, este no es un comportamiento generalizado pero si muy visible en el colectivo de los profesionales españoles. Unos pocos que dejan en entredicho la calidad de deportistas de sus compañeros y que marcan al colectivo con un estigma que le resta credibilidad. ¿De verdad cree usted Sr. Roca, que con estos comportamientos alguien va a querer unir su nombre al de la APG?. ¿De verdad piensa que alguien va a dar un euro para asociarse a estas actitudes? Yo en su lugar, besaría por donde pisan los que se mantienen a pesar de lo que ven y sufre el comportamiento, nuevamente contranatura, de quien muerde la mano que le da de comer.

En fin, ustedes verán pero si siguen manteniendo en la Asociación elementos que se dedican a destrozar el campo o a minar la moral de sus compañeros cuando se enfrentan a una vuelta decisiva en sus carreras, no les auguro un próspero futuro. La verdad es que tal y como están las cosas no les veo ninguno.

Por cierto, que me perdonen los osos.

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: